Sin embargo, bien rezan los antiguos axiomas hermeticos que nos rigen al momento de develar el velo de al sabiduria: "Leche para los niños y carne para los hombres".
Nadie esta vetado a conocer el porque de su existencia, no es un secreto el saber que el Todo supremo esta regido bajo normas (y no me refiero a los estatutos eclesiasticos).
Por muchos años, los hombres cometieron una gravisima falta que se mantiene hasta el dia de hoy.
"Repudiareis cualquier prostitucion, vicio e impureza, nunca ensuciareis vuestra orden con esta pobredumbre".
Siglo tras siglos, aquellos que se hacen llamar "Ministros de Dios" han vetado la verdad para esta raza; asesinaron, torturaron y ocultaron secretos en nombre de un Dios al que el pueblo debia temer. Ellos traicionaron con todas sus letras al orden supremo y depravaron las mentes humanas con fines insensatos.
Con el tiempo, estas atrocidades fueron cesando, sin embargo se mantuvieron las antiguas costumbres que los situaron en la cuspide de la jerarquia mundana.
Pobre de ellos, pues llevan en sus almas la congoja y la traicion, mas bienaventurados en su pensamiento, porque en sus suplicas siempre llevaron el perdon.
Yo mismo, en plenitud del siglo XXI, he sufrido de la discriminacion por parte de muchos que consideran tener "la verdad absoluta".
Porque, segun dicen, es necesario llevar sotana para ser exorcista, pero yo he creido mas en la fe que en la vestimenta.
Porque, segun argumentan, debo confiar mis pecados al ministro de Dios y asi, expiarme, mas yo solo he confiado en la fuerza creadora universal, porque si fallo lo hago hacia todos, porque somos uno como esencia y muchos como humanidad.
Señores, aqui estoy rompiendo la barrera del secreto y desmitificando sus reglas. Porque es mucho mas facil seguir por el camino del error que dignarse a trabajar por la verdad, espero en gracia, que algun dia sus ojos se abran de par en par.